Crisis y orden en el mundo feudoburgués. El esquema de escritura de José Luis Romero. 1976

Nota del editor

Esquema de la escritura de la parte final de Crisis y orden en el mundo feudoburgués. Proviene del Archivo José Luis Romero, que está en la Universidad de San Andrés, en proceso de catalogación. 

Las anotaciones manuales del autor, posteriores al tipeo, están entre paréntesis. Las referencias del Editor están en cursiva. Al final, puede verse: Luis Alberto Romero. Un final interrumpido: notas para la reconstrucción de la parte no escrita de Crisis y orden en el mundo feudoburgués.

TERCERA PARTE

Capítulo III: La vida urbana

Introducción

  • La homogeneidad de la ciudad en cuanto a formas de vida: todas son burguesas.
  • Los matices:
    • Ciudades con vocación más señorial que burguesa
    • Ciudades con vocación más burguesa que señorial
    • Ciudades industriales y manufactureras
    • Ciudades eclesiásticas
    • Ciudades tranquilas y ciudades inquietas

I. La sociedad urbana

A. La sociedad móvil

  • Éxodo rural
  • Crecimiento
  • Diversificación y movilidad

B. Los grupos sociales

  • El patriciado
  • Las clases medias: mercantiles y financieras
  • Profesionales
  • Administrativas (oficiales)

C. Las clases populares integradas

  • Artesanado
  • Servicios importantes: transportes, hotelería
  • Servicios humildes: criados

D. Clases populares marginales y semimarginales

  • Los forasteros
  • Los peregrinos
  • Los judíos
  • Los juglares

E. La mala vida

  • Ladrones
  • Ribaldos (pícaro, bellaco)
  • Prostitutas
  • Jugadores

II. Las formas de vida urbana

A. La familia patricia

1. La constitución de la familia y el papel de la familia extensa
  • El hogar burgués. Las villas
  • La vida cotidiana
  • La mujer
  • La educación de los niños
2. Las formas de vida del patriciado
  • Elaboración de un estilo de vida noble, según el modo cortesano, pero ajustado a las actividades prácticas y al tipo de mentalidad patricia.
  • La vida de relación:
    • Codificación de las relaciones sociales
    • Hombres y mujeres
    • El lenguaje
    • La ceremonia y la etiqueta
    • Vestimenta y modas
    • Los objetos
    • El lujo y el status
    • Las fiestas: cacerías, banquetes, conciertos, bodas, bautismos

B. La familia mediana y popular

1. Constitución de la familia
2. La vivienda
3. La vida cotidiana
4. La mujer
5. La educación de los niños
6. Las formas de vida
  • Relaciones sociales
  • Hombres y mujeres
  • El lenguaje
  • Las ceremonias
  • Usos y costumbres: el trato
  • Vestimenta
  • Objetos
  • Los signos de los diversos status
  • Las fiestas

C. Los conventos

  • El clero urbano. En la calle
  • Los conventos urbanos
  • La vida conventual

D. Universidades y escuelas: la vida intelectual

  • Lectura y estudio
  • Cartas, ediciones, bibliotecas
  • Academias. Universidades
  • Talleres de artistas
E. Las tiendas mercantiles, las oficinas financieras, las bolsas

F. Los talleres y corporaciones. La vida gremial

G. Los puertos

H. La comuna y la vida política

I. Los foros urbanos

  • Plazas
  • Atrios
  • Calles
  • Tiendas y bolsas
  • Mercados
  • Posadas

J. Los espectáculos públicos

  • Religiosos: procesiones y grandes fiestas, sermones
  • Profanos: calendas mayas, juegos públicos: pallio
  • Juglares
  • Teatro
  • El espectáculo de las cortes señoriales

K. Tabernas y lugares de la clase popular

L. Las grandes experiencias urbanas

  • Realización de cortes o concilios
  • La vida multitudinaria:
    • Hambres y epidemias
    • Tumultos y revoluciones
  • La ciudad sitiada

III. El recinto urbano

A. Crisis y reordenamiento de la ciudad física

B. La estructura de la ciudad

  • El espacio gótico
  • Las murallas
  • La planta
  • Los espacios abiertos y las calles
  • La renovación del espacio

C. Las zonas urbanas

  • Centrales
  • Marginales
  • Suburbanas

D. La arquitectura

1. Pública
  • Religiosa
  • Civil
2. Privada
3. El estilo
  • El gótico
  • Bruneleschi
  • El ???
  • El gótico florido y el Tudor

E. La infraestructura de servicios

  • Agua y drenaje
  • Mercados
  • Incendio
  • Cárceles
  • Cementerio
  • Policía
  • Inspección comunal
  • Hospitales y asilos

CUARTA PARTE

ENTRE EL REALISMO Y EL PROTO BARROCO: LAS MENTALIDADES Y LA CREACIÓN

I. El cambio y la imagen de la realidad

1. La percepción del cambio: la vía de la profanidad como clave de la imagen del hombre y el mundo

2. El descubrimiento de los alcances de la profanidad

  • El naturalismo, el materialismo
  • El ateísmo
  • El pesimismo y escepticismo
  • El realismo
  • Crisis de la trascendencia
  • El sentimiento de horror a la realidad, que mata la ilusión y la esperanza
  • La crisis del sentimiento del orden
  • Crisis de la idea del sentido de la vida

3. Las formas de mentalidad sustentadas por el descubrimiento de los alcances de la profanidad

  • La mentalidad popular
  • La mentalidad conservadora
  • La mentalidad renovada

II. La mentalidad popular (¿mentalidad urbana?)

1. Los protagonistas

  • Las clases populares rurales tocadas por el cambio
  • Las clases populares urbanas

2. Las actitudes

  • La indiferencia —o no percepción— de los alcances de la profanidad
  • La conservación —ingenua y espontánea— del realismo naturalístico y profano de la primera mentalidad burguesa
  • El hedonismo popular
  • La mentira y duplicidad
  • La imagen grotesca de la realidad
  • La creación popular
  • La religiosidad mágica o supersticiosa ajena a la ética: la credulidad

III. La mentalidad de la elite conservadora

1. Los protagonistas

  • Vieja nobleza
  • Clases populares adictas y tradicionalistas
  • Grupos religiosos: Inquisición, predicadores
  • Savonarola

2. Las actitudes

  • Rechazo de la profanidad a causa de sus alcances
  • Defensa del orden divino
    • Juicio de Dios
    • Desprecio del saber profano
  • La vida y la muerte
    • La conducta
  • El designio divino
    • Contra la fortuna, la alquimia, los agüeros
  • Santidad
  • La caballería
    • Literatura nobiliaria: poesía noble, historiografía conservadora
  • El amor cortés
    • La mujer
  • La concepción política
  • Sobre el estado de la sociedad contemporánea
  • Desprecio por las clases no señoriales, sus actitudes no nobles y por los conversos

IV. La mentalidad renovadora

1. Los protagonistas

  • Nueva nobleza y patriciado urbano
  • Humanistas
  • La aristocracia eclesiástica
  • Los…… ??? renacentistas
  • Wyckliff – Huss – y otros —? e intelectuales

2. Los elementos

  • Aristocráticos
  • Burgueses

3. Las actitudes profanas

  • Agregados. Al comienzo:
  • Carácter dinámico y creador de la mentalidad renovadora
  • La indiferencia religiosa
  • La aceptación de la profanidad
    • Conocimiento de sus riesgos, y con la seguridad de poder sortearlos
    • Rechazo de lo sobrenatural y de sus implicancias: religión, culto, monacato, etc.
  • La afirmación de una concepción profana “noble” y distinta del naturalismo vulgar o bárbaro
  • La justificación de la concepción profana
    • Por el testimonio de la tradición clásica
    • Por la presunta compatibilidad con la concepción cristiana
  • La percepción de la necesidad del enmascaramiento de la concepción profana
    • Para asegurar el primado de su visión “noble”
    • Para ejemplo de las otras clases

4. Los mecanismos del enmascaramiento

  • La dignificación de las formas y las actitudes. Las reglas inflexibles de la nueva retórica
  • La creación de valores intermedios (“absolutos relativos”): la verdad, la belleza, la virtud
  • La elusión de las cuestiones últimas
  • La idealización de la realidad
    • La alegoría y el símbolo
    • La deformación significativa: Bosco, Greco, Brueghel
    • La elusión del mal y la fealdad: la Arcadia, Garcilaso
  • El ritualismo externo acentuado para no dejar traslucir la indiferencia
  • La apariencia religiosa

5. Las proyecciones de la mentalidad renovadora

a. La concepción sicológica del hombre y de la vida
  • El individuo y el individualismo
  • El alma y la subjetividad
  • La inteligencia y la razón
  • El libre albedrío
  • La conducta moral
  • La conducta religiosa
  • Las relaciones con sus semejantes
  • La juventud y la vejez
  • La dignidad del hombre
b. La concepción erótica del hombre y de la vida
  • El cuerpo
  • La voluptuosidad
  • La mujer
  • El amor
  • El matrimonio
  • La infidelidad
c. Los objetivos de la vida humana
  • Bienestar
  • Goce epicúreo de la vida
  • La paz
  • La vida alegre y la burla
  • El trabajo
  • La riqueza
  • El lujo
  • El poder
  • La virtud?
  • La creación y el goce estético
  • El saber y la realidad
  • La honra, la gloria y la fama
d. La fortuna y el destino del hombre
  • La fortuna
  • El destino del hombre individual
  • La soberbia demoníaca
e. El sentido de la vida y la muerte
  • El sentido de la vida
  • La muerte
  • La posteridad
  • La inmortalidad del alma
  • La biografía y el retrato
f. la sociedad
  • El orden social y jurídico
  • Las aristocracias y la caballería, sobre los tipos sociales, las profesiones
  • La moral social; la norma jurídica
  • El poder político: origen, espacio, ejercicio, soluciones; realismo político
  • Las costumbres
  • La idea de nación y de patria
g. La historia
  • La biografía
  • La crónica comunal
  • La crónica principesca
  • La crónica regional
  • La crónica real
  • La historia universal
h. La apertura hacia lo exótico
i. La naturaleza y el mundo
  • Concepción naturalista de la naturaleza
  • Astrología y magia; sus supuestos
  • El paisaje, o naturaleza racionalizada
  • El orden
j. Dios y el trasmundo
  • Los místicos
  • La teología tomista después de Ockam

V. El conflicto de mentalidades

1. Las tensiones entre grupos y entre ideologías

2. La ofensiva de la mentalidad tradicional contra la mentalidad renovadora

  • Acción señorial
  • Propaganda señorial. Literatura nobiliaria
  • Predicación religiosa:
    • Sermones, tratados, escatología, juicio final, penitenciarios, plástica
    • Ciclo de María
    • Savonarola. Moralidades
  • Persecución religiosa. Inquisición

3. La ofensiva de la mentalidad renovadora

a. Contra la mentalidad tradicional
  • La ofensiva doctrinaria: los humanistas y pedagogos. Afirmación y justificación de una concepción moderadora y enmascaradora del realismo profano
  • La defensa de una concepción realista de la política
  • Crítica y burla de los sectores reacios al cambio
  • Discusión sobre el origen y la naturaleza de las aristocracias
b. Contra la mentalidad popular
  • El desprecio y rechazo de un realismo profano vulgar

VI. La educación

 (numeración nueva de pg)

I. El cambio social y la educación del hombre

  • La formación y capacitación del joven
  • La educación y el ascenso o la consolidación del individuo o la familia
  • La consolidación de la clase
  • Las formas espontáneas de la educación
  • Las formas sistemáticas de la educación

 (Desde aquí, muy espaciado, para desarrollar)

II. La educación noble

  • Los ideales
  • Los objetivos
  • Las vías

III. La educación patricia

  • Los ideales
  • Los objetivos
  • Las vías

IV. La educación popular

  • Los ideales
  • Los objetivos
  • Las vías

Un final interrumpido: notas para la reconstrucción de la parte no escrita de Crisis y orden en el mundo feudoburgués.

Luis Alberto Romero

Al momento de su muerte, en febrero de 1977, José Luis Romero había casi concluido Crisis y orden en el mundo feudoburgués (en adelante Crisis y orden), que era la continuación de La revolución burguesa en el mundo feudal (La revolución burguesa), publicada en 1967.  Solo le quedaba redactar la parte final de la sección sobre la ciudad y toda la última parte, sobre las mentalidades. El libro se publicó, inconcluso, en 1982. En su archivo encontré el esquema con el que redactaría las partes faltantes. La extensión y precisión de su desarrollo indica que ya tenía resueltos todos los problemas y estaba listo para escribir, algo que haría en marzo de 1977.

Esta guía dice mucho a quienes están familiarizados con su obra. Pero además, es posible llenar mejor los huecos, consultando los textos en los que, en distintos momentos, se ocupó de la Baja Edad Media, los “ideales de vida” y posteriormente las “mentalidades”.

Un hito importante fue La Edad Media, de 1949, y particularmente la sección sobre la historia de la cultura en la Baja Edad Media. Un segundo jalón fue La cultura occidental, de 1953, una densa síntesis en la que caracteriza el largo proceso formativo, desde fines del Imperio romano hasta la crisis cultural del siglo XX. Este breve libro contiene, in nuce, lo que sería su gran proyecto, que, en su formulación tardía, comenzaba por La revolución burguesa en el mundo feudal, seguía con Crisis y orden en el mundo feudoburgués y concluiría con dos volúmenes sobre la Edad Moderna y el mundo contemporáneo.  He reconstruido el desarrollo de esta idea en la Presentación de La Segunda edad de la cultura occidental (La Segunda edad), un texto iniciado en 1953 y abandonado en 1955.

La Edad Media, escrito por encargo del Fondo de Cultura Económica y publicado en 1949 en la colección Breviarios, marcó su ingreso definitivo al mundo de los medievalistas. En los primeros años se dedicó a la sociedad y la cultura bajomedieval y su relación con el mundo moderno.

Señalemos cómo fueron surgiendo estos temas antes de La Edad Media. Hasta 1946 sus principales publicaciones se relacionaban con la historia de la historiografía, que enseñó en la Universidad de La Plata, y luego en la Universidad de Montevideo. Elaboró un criterio para el análisis historiográfico y lo aplicó primero a los historiadores griegos y romanos y luego a los historiadores italianos y españoles de los siglos XIV y XV.

Los italianos son Dino Compagni, Giovanni Boccaccio y Niccolò Maquiavelo. Sobre Boccaccio escribió el “Estudio preliminar” a la Vida de Dante, que publicó en la Editorial Argos en 1947. Boccaccio vivió en la Florencia del Trecento, donde banqueros enriquecidos fundaron linajes nobles y guerreros afortunados fundaron señorías; así, fueron frecuentes las biografías dedicadas a individuos que construían su destino. Sobre ese modelo, Boccaccio escribió la biografía de su admirado Dante Alighieri, ciudadano militante que, en un contexto hostil, supo realizar su destino de poeta. En su obra más conocida, el Decameron, fue un observador curioso y desprejuiciado de la sociedad mundana, aunque no faltan excursos donde la teología se mezcla con la poesía, en una confluencia muy propia de este período de rupturas y transacciones.

En 1943 Romero escribió un libro historiográfico: Maquiavelo historiador, que contiene in nuce los aspectos del pensador florentino retomados en Crisis y orden. Tanto el Príncipe, el protagonista, como el propio Maquiavelo son individuos con un propósito y una acción, doblemente condicionada por sus capacidades personales y los azares de la historia: la Virtù y la Fortuna. En textos posteriores volvió a ocuparse de Maquiavelo, ampliando la perspectiva.

En las biografías de los historiadores españoles de los siglos XIV y XV predominan los ideales caballerescos. José Luis Romero estudió del tema, y en particular de dos: Fernán Pérez de Guzmán y Hernando del Pulgar. En ambas, el punto de partida es el linaje del biografiado, que define su estatus: son caballeros o prelados, aunque admiten a algunos “hombres nuevos”, como don Álvaro de Luna. Al linaje lo sigue el retrato físico y el moral, que refiere a los arquetipos de la época, presentes en los frecuentes excursos moralizadores. No hay burgueses ni hombres nuevos, ni tampoco formas transaccionales; en España, como en la corte de Borgoña, perduraban los ideales de vida del mundo caballeresco.

La Edad Media

En La Edad Media, las referencias a las ciudades y las burguesías son escasas en la Alta Edad Media, pero aparecen al tratar la cultura de la Baja Edad Media. Esa sección se inicia con una referencia a Dante, su visión de la crisis del mundo y el vislumbre de un mundo nuevo, un tema que por entonces J.L. Romero desarrolló más ampliamente en otros textos. Sobre la Baja Edad Media, su idea central -que expuso brevemente en una carta a Ferrater Mora es que en el siglo XIV se desencadena una revolución que trastorna el mundo. En el contexto de la gran crisis demográfica, económica y política irrumpe una burguesía urbana ya madura. Su revolución fracasa, pero deja un nuevo orden, con transacciones entre lo antiguo y lo nuevo que serán características del mundo moderno. La misma idea estará presente, treinta años después, en el título de Crisis y orden en el mundo feudoburgués.

En el plano de los ideales de vida, subraya dos dimensiones conflictivas que concluyen en transacciones. En una se enfrentan el espíritu caballeresco -que se despliega en las cortes señoriales, como la borgoñona- con el espíritu burgués, que alcanza su esplendor en las ciudades del norte italiano, donde los grandes comerciantes y banqueros incorporan las formas de vida señoriales. En el otro conflicto confrontan la idea cristiana del trasmundo con la de mundo terrenal, de raigambre romana, que la burguesía recupera. De este conflicto surge, como fórmula transaccional, lo que pronto llamará “encubrimiento”.

Alrededor de 1950 escribió varios artículos cortos, con panoramas generales de la Edad Media, útiles porque argumenta en defensa de sus criterios historiográficos y se explaya con ejemplos concretos.

Los proyectos

Hacia 1950 estaba decidido a escribir un libro sobre la Baja Edad Media, que tituló “La Edad Florida”. Detalles de este proyecto aparecen en la correspondencia con Jose Ferrater Mora, que comenté en mi Presentación de La Segunda Edad. Por entonces leyó todas las fuentes accesibles. Con ese proyecto obtuvo en 1951 una beca de la Guggenheim Foundation que le permitió trabajar durante seis meses en la Wiedener Library de la universidad de Harvard, donde pudo leer y microfilmar las fuentes medievales que no conocía.

A su retorno, en 1952, había cambiado sustancialmente el plan de su libro. Si se releen los trabajos anteriores se advierte una observación reiterada: los “antecedentes” de la explosión burguesa de fines del siglo XIII comienzan a aparecer antes; a medida que busca, son más antiguos y más nítidos, aunque el contexto feudal los disimule. No podían ser estudiados simplemente como antecedentes sino como partes de un proceso complejo de creación en el seno del mundo feudal, que a su vez debía estudiar desde su génesis. Así, abandonó por un tiempo “La Edad Florida. La revolución del siglo XIV” y se dedicó a investigar “los orígenes del espíritu burgués”, título que conservó mucho tiempo. Su terminus ad quem, el punto de llegada que orientó el rastreo de los vestigios tempranos, era el siglo XIV y la emergencia explosiva del mundo burgués. Cuando en 1965 concluyó La revolución burguesa en el mundo feudal tenía una idea clara del ciclo completo: la mentalidad burguesa, que se gesta desde el siglo XI, aparece en su forma madura en el siglo XVIII, como se lo advierte en la Enciclopedia o en el Wilhelm Meister de Goethe.

Hacia 1953 comenzó su trabajo, que culminó en 1965. Fueron años complicados, particularmente por su dedicación a cuestiones públicas -la universidad, el partido Socialista- y por su vinculación con el mundo académico estadounidenses, que lo llevó a ocuparse de la política y las ideas en América Latina. Pero a la vez, con la creación de la cátedra y el Centro de Estudios de Historia Social tuvo ocasión de exponer y discutir las ideas con las que, lentamente, avanzó en la escritura del libro. Defendió tenazmente sus mañanas, dedicadas a la Edad Media. En 1959 publicó dos artículos, “Sociedad y cultura en la Temprana Edad Media” e “Ideales y formas de vida señoriales en la Alta Edad Media”, que ya eran versiones definitivas del libro en marcha. Por entonces, los cursos y seminarios de Historia Social se dedicaron con intensidad a los distintos aspectos del desarrollo inicial de las ciudades y las burguesías.

En esos años publicó algunos trabajos que incluían los siglos bajomedievales, con los que fue dando forma a lo que sería Crisis y orden. De 1950 es “El espíritu burgués y la crisis bajomedieval”, y de 1954 dos artículos que publica en París y en Caracas: “Burguesía y espíritu burgués” y “Quien es el burgués”, donde plantea polémicamente sus ideas sobre el Renacimiento. En ellos hay dos puntualizaciones conceptuales importantes: la caracterización tipológica del “burgués”, con la que, en la línea de La cultura occidental, recorre la historia hasta el siglo XX,y un punto que también tiene su importancia conceptual: la distinción entre la clase burguesa y el espíritu burgués, que se expandió y reformuló más allá de quienes fueron sus impulsores iniciales.

En esa línea, publicó en una revista latinoamericana “Burguesía y Renacimiento”, un texto escrito en 1954, como comienzo del mencionado libro inconcluso La Segunda Edad. Se refiere al período entre 1480 y 1521, fecha inicial de la Reforma. Lo más novedoso es su crítica a todo lo que se conoce como Renacimiento, habitualmente considerado el hito inicial de la Edad Moderna. Para Romero, lo que se manifiesta en esas décadas es la irrupción de todo lo relativo al “hombre nuevo”, forjado en los siglos XIV y XV.  De manera sintética y clara aparecen las ideas de emergencia, conflicto y surgimiento de un orden transaccional en el que la mentalidad burguesa se enmascara y a la vez madura, hasta emerger, ya dominante, en el siglo XVIII.

Maquiavelo, Leonardo y Erasmo son las figuras emblemáticas de estas décadas, en las que se producen la consolidación de las monarquías nacionales y el lanzamiento de la expansión oceánica. Encuentra en ese período una vigorosa afirmación de la nueva imagen de la realidad, a la vez que una negación, igualmente vigorosa que se afirma en otros sectores, y el comienzo de una tendencia intermedia, el “encubrimiento”, que el Renacimiento expresa de modo cabal. Varios de estos temas están desarrollados en Crisis y orden y señalados en el temario de la parte no escrita.

De La Revolución burguesa… a Crisis y orden…

En 1967 se publicó La revolución burguesa. Muy poco antes había cambiado radicalmente el título -la palabra “revolución” daría lugar a muchas discusiones- y también había remplazado los “ideales de vida” por el más moderno “mentalidades”. En los diez años siguientes, viajó mucho, investigó in situ las ciudades europeas y americanas, se dedicó a afinar sus ideas sobre el mundo urbano -con dos libros proyectados y parcialmente escritos- e incursionó en la historia latinoamericana, sus ciudades y su pensamiento político.

Entre agosto de 1973 y setiembre de 1974 escribió Latinoamérica: las ciudades y las ideas. En marzo de 1975 comenzó con Crisis y orden.    A mediados de 1976 dedicó su curso habitual en la Biblioteca del Consejo de Mujeres a “La aventura del siglo XIV”. A fines de 1976 tenía casi completa la tercera parte de Crisis y orden…, sobre las ciudades. Como era habitual, interrumpió la escritura en el verano, cuando se instalaba en Pinamar, trabajaba en su parque, leía sus fuentes, escribía cosas cortas y afinaba las ideas. En sus planes, debía escribir la cuarta parte en marzo de 1977. En febrero viajó para asistir a una reunión del Consejo de la nueva Universidad de las Naciones Unidas, en Tokyo, donde murió.

Como se ve, por entonces la escritura era rápida. Con seguridad, lo que quedaba por escribir seguiría, en sus grandes líneas, lo que había escrito y explicado recientemente. Parte de eso está volcado en dos libros editados póstumamente y uno inédito. El más importante es Estudio de la mentalidad burguesa, una síntesis de su gran proyecto. La ciudad occidental reúne textos publicados y clases dictadas, que han sido editadas; las clases pueden encontrarse en la sección Archivos/Audios de este Sitio. Estructura histórica del mundo urbano es un libro en parte escrito y en parte diseñado en guías para la escritura.  También es útil el libro Latinoamérica: las ciudades y las ideas, sobre todo sus capítulos iniciales. Por otra parte, muchos colegas escribieron trabajos relativos a estos temas, que se indican en la bibliografía. Creo que todo esto ayuda a reconstruir lo no escrito de Crisis y orden, e incluso, desarrollar esta guía con las referencias específicas de estos textos.

Bibliografía

Textos de José Luis Romero por orden cronológico

Romero, José Luis. Maquiavelo historiador. 1943. 

Romero, José Luis. “Sobre la biografía española del siglo XV y los ideales de vida”. 1944.

Romero, José Luis. “Hernando del Pulgar y su ‘Libro de los claros varones de Castilla”’. 1944.

 Romero, José Luis y Ferrater Mora, José. Correspondencia, 1944-1967.

Romero, José Luis. “Fernán Pérez de Guzmán y su actitud histórica”. 1945.

Romero, José Luis. “La llamada Edad Media”. 1945.

Romero, José Luis. “Unidad y diversidad de la Edad Media”. 1947.

Romero, José Luis. La ‘Vida de Dante’ de Boccaccio. 1947.

Romero, José Luis. “Las grandes líneas de la cultura medieval”. 1948.

Romero, José Luis. La Edad Media. 1949.

Romero, José Luis. “Dante Alighieri y el análisis de la crisis medieval”. 1950. 

Romero, José Luis. “El espíritu burgués y la crisis bajomedieval”. 1950.

Romero, José Luis. “La crisis medieval”. 1950.

Romero, José Luis. “Imagen de la Edad Media”. 1951

Romero, José Luis. “La cultura occidental: la Segunda edad”. Inédito. 1954.

Romero, José Luis. “Burguesía y espíritu burgués”. 1954.

Romero, José Luis. “Historiadores medievales”. 1954.

Romero, José Luis. “Nicolás Maquiavelo”. 1958.

Romero, José Luis. “Sociedad y cultura en la Temprana Edad Media”. 1959. 

Romero, José Luis. “Ideales y formas de vida señoriales en la Alta Edad Media». 1959.

Romero, José Luis. “Burguesía y renacimiento”. 1960.

Romero, José Luis. La revolución burguesa en el mundo feudal. 1967.

Romero, José Luis. “El destino de la mentalidad burguesa”. 1969. 

Romero, José Luis. “Maquiavelo, ideologías y estrategias”. 1969. 

Romero, José Luis. “Maquiavelo. A 500 años de su nacimiento”. 1969.

Romero, José Luis. Latinoamérica: las ciudades y las ideas. 1976. (no disponible en este sitio: https://www.amazon.com/-/es/Latinoamerica-Las-ciudades-ideas-Spanish/dp/9876291521)

Romero, José Luis. América Latina. As cidades e as ideáis. 2004.

Romero, José Luis. Le città e le idee. Storia urbana del Nouvo mondo. 1989.

Romero, José Luis. Latin America. Its cities and ideas, 1999.

Romero, José Luis. Crisis y orden en el mundo feudoburgués. 1980.

Romero, José Luis. Estudio de la mentalidad burguesa. 1987.

Romero, José Luis. “La estructura histórica del mundo urbano”.1992.

Romero, José Luis. La ciudad occidental. Culturas urbanas en Europa y América. 2009 (no disponible en este sitio: https://www.amazon.com/-/he/Jose-Luis-Romero/dp/9876290746)

Romero, José Luis. Ciudades y mundo urbano. Clases 3, 4 y 5: “La ciudad gótica”. Audios.

Textos sobre JLR en la sección Temas y Conceptos

Astarita, Carlos. José Luis Romero medievalista.

Bertelloni, Francisco. La teoría política medieval en la historia medieval de José Luis Romero.

Burucúa, José Emilio. José Luis Romero: encubrimiento, enmascaramiento.

Cavallero, Constanza. El “gran historiador frustrado”. Maquiavelo según José Luis Romero.

Fernández, Carolina. Filosofía y mundo feudoburgués. Una aproximación a los intelectuales del Tardomedioevo con las categorías romerianas.

Kwiatkowski, Nicolás. La naturaleza como tema en la obra de José Luis Romero.

Parma, Mariana Valeria. Los conflictos bajomedievales y modernos y su dimensión política en la lectura de José Luis Romero (ss. XIV-XVII).

Peña, Santiago Francisco. José Luis Romero: Los orígenes del mundo moderno y el devenir del espíritu burgués.

Pérez Carrasco, Mariano. La nostalgia del orden: Dante Alighieri en la historiografía de José Luis Romero.

Sverlij, Mariana. El Renacimiento en la obra de José Luis Romero.

Textos sobre JLR

Astarita, Carlos. “Tres cuestiones en el análisis de José Luis Romero sobre ‘La revolución burguesa en el mundo feudal’ y el medievalismo actual”. En J. E. Burucúa, F. J. Devoto y A. Gorelik (eds.), José Luis Romero. Vida histórica, ciudad y cultura. San Martín, UNSaM Edita, 2013.

Astarita, Carlos. “José Luis Romero medievalista. Años 1940-1967”. En Sociedades Precapitalistas Vol. 12, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad Nacional de La Plata, 2022.

Astarita, Carlos. “La última obra medieval de José Luis Romero. Aporte y vigencia”. 7 ENSAYOS. Revista Latinoamericana de Sociología, Política y cultura, 5, 2024. 120-135.

Burke, Peter. “Romero historiador de mentalidades”. En J. E. Burucúa, F. J. Devoto y A. Gorelik (eds.), José Luis Romero. Vida histórica, ciudad y cultura. San Martín, UNSaM Edita, 2013.

Burucúa, José Emilio. “El papel de las artes figurativas y de la música en el concepto de mentalidad burguesa acuñado por José Luis Romero”. En J. E. Burucúa, F. J. Devoto y A. Gorelik (eds.), José Luis Romero. Vida histórica, ciudad y cultura. San Martín, UNSaM Edita, 2013.

Burucúa, José Emilio. “José Luis Romero y sus perspectivas de la época moderna”. En Anales de Historia Antigua y Medieval, n.º 28, Buenos Aires, 1995.

Le Goff, Jacques. “La forja de la mentalidad burguesa”. En La Nación, Buenos Aires, 17 de agosto de 2003. Incluido en Romero, José Luis. Crisis y orden en el mundo feudoburgués. 2da edición, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2005.

Romano, Ruggiero. “Entronque”. En J. L. Romero. ¿’Quién es el burgués?’ y otros estudios de historia medieval. Compilados por Luis Alberto Romero. Prólogo de Ruggiero Romano. Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1983.